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¿Cómo debes hacer una autoexploración mamaria correctamente?

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Te explicamos cómo debes realizar una autoexploración mamaria efectiva paso a paso. Analizamos el momento adecuado para realizarla y las técnicas que hay que emplear.

La autopalpación o autoexploración mamaria es un método útil para ayudarte a conocer tu cuerpo, dedicarle tiempo y observar si hay algún cambio.

NO es una herramienta de diagnóstico precoz y de ninguna manera sustituye a las pruebas radiológicas (mamografía y ecografía).

Aunque no debe reemplazar las revisiones médicas profesionales, supone una herramienta sencilla y barata para identificar cambios inusuales. En este artículo intentaremos informarte de manera detallada pero breve, (para no aburrirte demasiado 😉) como debes llevar a cabo cada paso de una autoexploración efectiva.

La autoexploración mamaria es al final un examen que puedes hacer tu misma en tu propia casa sin ninguna herramienta específica, solo serán necesarias tus manos, un espejo y buena luz. Este examen sirve para conocerte mejor a ti misma a tu cuerpo y a tu pecho, también para detectar cambios, que nos ayuden a no retrasar demasiado una posible intervención.

Es muy importante que la autoexploración mamaria la hagas periódicamente porque esto te permitirá familiarizarte con la apariencia y textura de tus senos, estarás más capacitada para notar cualquier cambio que haya en el tiempo y siempre es bueno conocer tu cuerpo para neutralizar cualquier estado anormal de este.

¿Cuándo debo hacerme una autoexploración mamaria?

El mejor momento para hacernos una autoexploración mamaria es unos días después de finalizar tu periodo menstrual. En este momento, tus senos tienden a estar menos sensibles e hinchados, lo que facilita la palpación y la detección de cualquier irregularidad. Para no olvidarte, realízala 5 días después de la regla. Si no tienes regla, elige una fecha y se constante cada mes.

¿Cómo hacer la autoexploración mamaria paso a paso?

  1. Levantar el brazo y llevarlo detrás de la cabeza: Comienza levantando un brazo y utiliza las yemas de los dedos de la mano opuesta para explorar con delicadeza. No olvides la zona de la axila y la «cola» del seno, donde el tejido mamario se extiende hacia la axila. Este paso es importante para identificar correctamente cualquier masa o irregularidad.
  2. División en cuadrantes para una revisión exhaustiva: Imagina tu seno dividido en cuatro partes (+)(+). Con movimientos circulares y suaves, explora cada cuadrante, desde el exterior hacia el pezón. Esta técnica asegura que no pases por alto ninguna área.
  3. Observar el pezón: Observa si hay secreción al presionar los pezones. Cualquier secreción, si no estás amamantando, o la presencia de retracciones, eczema, fisuras debe ser evaluada por un profesional de la salud.
  4. Utiliza un espejo para detectar asimetrías: Frente a un espejo y con buena iluminación, examina visualmente tus senos en busca de cualquier signo de asimetría, cambios en la piel o diferencias en los pezones. Con los hombros relajados y brazos extendidos, luego levántalos y finalmente pon las manos en las caderas. Este paso es fundamental para detectar cambios visuales.

Una vez hecho si compruebas que no hay nada extraño, ¡genial! Es buena señal, no obstante, te recomendamos siempre que hagas revisiones periódicamente en primer lugar con la prueba radiológica (ecografía o mamografía) que te corresponda por edad o condición, y luego con un especialista. Él/ella estará capacitado para detectar signos y condiciones que para otra persona puede pasar desapercibidos. Estos son algunos:

  • Nódulos: Los médicos pueden diferenciar entre diferentes tipos de nódulos, determinando cuáles requieren atención adicional. El tamaño, la forma y la movilidad son factores clave en su evaluación.
  • Piel de naranja y otros signos en la piel: Cambios sutiles en la piel, como el aspecto de «piel de naranja», eczemas o inflamaciones localizadas pueden indicar condiciones subyacentes que necesitan evaluación médica.
  • La axila y su importancia: La axila es un área crítica que los médicos examinan detenidamente para detectar la presencia de ganglios linfáticos inflamados, lo cual puede ser un indicativo de condiciones mamarias o sistémicas.

¿Cómo pueden afectar los implantes mamarios a la autoexploración?

Si tienes implantes mamarios, la técnica de autoexploración puede requerir ajustes. Lo bueno es que las prótesis empujan hacia fuera la glándula ayudando a que un nódulo resulte más fácilmente detectable. En cambio, si se palpa el perfil del implante o existe algún pliegue u ondulación, la paciente tiene que tener conciencia de que no es nada preocupante. Si es tu caso, es importante que acudas a tu cirujano, que es el especialista adecuado para que te ofrezca orientación específica para tu caso sobre cómo examinar efectivamente los senos, además de eso también es importante que acudas a las revisiones periódicas para detectar posibles complicaciones relacionadas con los implantes.

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